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Los Campanilleros: origen y legado de La Niña de la Puebla

Ciega desde niña, empezó a recibir enseñanza especial y musical a los ocho años. Su amor al flamenco y al trabajo queda patente, no solamente por su prolífica carrera y su talento extraordinario, sino porque, la muerte la sorprendió sobre las tablas, el único lugar donde la Parca pudo encontrarla. En 1978, ofreció una serie de recitales en localidades de las provincias de Madrid y Ciudad Real, y ha dado otros en centros culturales y peñas flamencas de Cataluña y Andalucía, e igualmente ha tomado parte entre ellos en el de su pueblo natal, donde tiene dedicada una calle dedicada, y otra en Coloma de Gramanet (Barcelona). Vivió de niña en Madrid y después en Morón de la Frontera donde actuó por primera vez en público, ganando seguidamente dos concursos de cante, uno en Marchena y otro en Osuna.

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Entre sus primeras grabaciones discográficas figura su versión de Los campanilleros que le proporcionó una popularidad verdaderamente inusitada, por lo que en algunos pueblos y ciudades a donde iba a cantar la recibían con bandas de música. Casada con Luquitas de Marchena y madre de Pepe y Adelfa Soto. Vivió buena parte de su vida en Málaga.Hija Predilecta de Andalucía en 1990.

¿Quiénes eran los campanilleros antes del villancico?

Contrajo matrimonio con Luquitas de Marchena y fue madre de Pepe y Adelfa Soto. Ciega desde muy pequeña, se refugió en el cante pese a la oposición de su padre impulsada por el Niño de Marchena. Su nombre sigue siendo sinónimo de excelencia en el flamenco, y su historia continúa inspirando a aquellos que enfrentan desafíos en su camino hacia el éxito artístico. Su legado jesus de perceval en el flamenco es un testimonio de su habilidad excepcional y su impacto duradero en la música y la cultura española. La Niña de la Puebla es recordada no solo por su voz y sus canciones, sino también por su espíritu indomable y su capacidad para transformar la adversidad en arte. Su contribución al género es innegable, y su música sigue siendo apreciada por nuevas generaciones de aficionados al flamenco.

Histórica Graduación del Primer Máster en Investigación y Análisis del Flamenco en la Universidad de Málaga

  • Iba a recibir la Medalla de las Bellas Artes,Muere la reina del cante antiguoSEVILLA..
  • Una carrera plagada de éxitos que se debe en parte al Niño de Marchena, ya que según ella misma decía, quiso dedicarse al cante profesional al escucharlo cantar.
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A partir de La Niña de la Puebla, «Los campanilleros» entran definitivamente en la banda sonora navideña de Andalucía y de buena parte de España. Más que de un único romance de origen, debemos hablar de un conjunto de motivos tradicionales que van pasando de unas coplas a otras dentro de la religiosidad popular andaluza. Dar más peso a la segunda en términos de difusión y memoria colectiva es coherente con lo que ha ocurrido en la historia discográfica y en el imaginario popular. Por eso, cuando hablamos de quién populariza «Los campanilleros», es justo darle a ella un papel absolutamente central.

Dolores Jiménez Alcántara (La Puebla de Cazalla, Sevilla, 20 de julio de Málaga, 14 de junio de 1999), conocida artísticamente como La Niña de La Puebla, fue una artista española, reconocida como una de las más grandes cantaoras de flamenco y de copla andaluza. En 1978, ofreció una serie de recitales en localidades de las provincias de Madrid y Ciudad Real, y ha dado otros en centros culturales y peñas flamencas de Cataluña y Andalucía, e igualmente ha tomado parte en algunos festivales, entre ellos en el de su pueblo natal, donde tiene dedicada una calle, y otra en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona). Dolores Jiménez Alcántara, La Niña de la Puebla, comenta que con sus espectáculos de flamenco o copla ha recorrido España durante 60 años, y siempre tuvo tiempo para leer. Dos años después, comenzó a cantar en círculos de familiares y amigos hasta que, a la edad de veinte años, participó en un festival benéfico en Morón de la Frontera (Sevilla), a partir del cual su carrera se disparó.

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No cabe duda de que en los últimos años el mundo flamenco le ha reconocido la actitud imper­turbable de esta gran señora del cante a la que todos tuvimos como portadora de los sen­timientos más humanos del pueblo andaluz. En La puebla de Cazalla que orgulloso están,de haber tenido a la cantaoramás grande de toda la humanidadde la historia del flamenco que no se podrá jamás igualar,su ceguera fue como una bendición,para alúmbranos los caminosdel cante como pura salvación,siempre la recordaremosen el cielo y en la tierra,porque fue una gran emperaora Siendo del cante una reina. Según sus propias declaraciones decidió dedicarse al cante profesional cuando oyó cantar al Niño de Marchena.cita requerida A los 20 años, acompañada de su guitarra, actuó en un festival en Morón de la Frontera (Sevilla).

Una de sus últimas actuaciones tuvo lugar en el Teatro Alcalá Palace de Madrid, en 1987, dentro de los festivales de la Cumbre flamenca, acompañada a la guitarra por Félix de Utrera. En 1986, le dedicaron un homenaje en Málaga, consistente en un festival que entre otros intérpretes tomaron parte El Tiriri, Curro de Utrera, Fosforito, Antonio de Canillas, Barquerito de Fuengirola, José Menese, sus hijos, y Manolo Carmona. Entre sus primeras grabaciones discográficas figura su versión de los Campanilleros que le proporcionó una popularidad verdaderamente inusitada, por lo que en algunos pueblos y ciudades a donde iba a cantar la recibían con bandas de música.

La Niña de la Puebla: ceguera y afición a la lectura

Dolores Jiménez Alcántara, más conocida en el mundo del flamenco como La Niña de la Puebla, es una figura icónica cuya vida y carrera encapsulan la esencia de la perseverancia y el talento innato en el ámbito musical español. Si quieres promocionarte en esta página, contacta con nosotros en A comienzos de los años treinta del siglo XX, la cantaora graba su célebre versión de «Los campanilleros», con letras compuestas por su padre.